Agencia NTC
CHIAPAS.-Estados Unidos, México y Guatemala, países divididos por fronteras geográficas, pero hermanados por los lazos musicales de la marimba, coincidieron el pasado sábado 9 de abril en el Parque Bicentenario de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, donde se celebra el 11º Festival Internacional de Marimbistas.
La innovación del estadounidense Dan Moore, el sentimiento de la Marimba del Instituto Guatemalteco de Turismo y el inconmensurable talento de la Filarmónica de Marimbas de Chiapas representando a nuestro país, se hicieron presentes en esta fiesta que durante once años ha sido punto de encuentro de diversas naciones que se han identificado a través del lenguaje universal de la música.
Durante su participación, Moore hizo gala de sus amplios conocimientos que le permiten ejecutar melodías populares adaptadas con su peculiar estilo a la marimba, propuesta que fue bien recibida por la audiencia, a quienes el músico se refirió como sus “amigos de Chiapas”.
Más tarde, tocó el turno a la Marimba del Instituto Guatemalteco de Turismo, cuyos instrumentos se robaron la atención del público debido a las figuras finamente talladas en ellos, lo que les otorgaba singular belleza. De esta forma, ante el júbilo de los chiapanecos, esta agrupación ofreció un repertorio que incluyó música folklórica, popular y académica.
Después de interpretar temas como “Fiesta de pájaros”, “Por qué me miras así”, entre otros, el conjunto de Guatemala se despidió con una selección de música mexicana que detonó la algarabía de los cientos ahí reunidos en lo que fue un reconocimiento recíproco entre dos pueblos que comparten una tradición marimbística.
Cuando la noche parecía haber alcanzado su punto cumbre, arribó al foro del Parque Bicentenario la Filarmónica de Marimbas de Chiapas que, interpretando piezas como “Huapango”, “La tortuga del arenal” y “Sones chiapanecos”, despertó la euforia de la audiencia que con irreprimibles gritos de “¡Bravo, bravo!” celebraron cada uno de los temas magistralmente ejecutados.
Las sonrisas de satisfacción en los rostros de los músicos y la extasiada alegría en el corazón de los espectadores fueron las expresiones que reafirmaron el ingenio y la sensibilidad que distingue a los artistas chiapanecos en diversas latitudes, pues con seis marimbas orquestadas por otros instrumentos de percusión, esta filarmónica demostró ser la clara síntesis del poderío musical que existe en nuestro estado.
No hay países, fronteras, nacionalidades, razas, géneros o estilos, es sólo la música cumpliendo su labor de unir al mundo en este 11º Festival Internacional de Marimbistas, organizado por el Coneculta-Chiapas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario